domingo, 26 de octubre de 2008

Othacéhe y el triple crimen de General Rodríguez

El nombre de Raúl Otacehé pasa prácticamente inadvertido en el escándalo por el triple crimen de los empresarios. Pero, según Tribuna de Periodistas, "una de las puntas que se intenta tapar en estos días en el marco del caso de la efedrina y el triple crimen es la vinculada a ciertos personajes - poderosos ellos- relacionados a lo más granado de la política provincial. El ex senador Horacio Román, el intendente de Merlo, Raúl Othacehé y hasta el propio Hugo Moyano son algunos de los nombres que aparecen mencionados en boca de los pocos ‘arrepentidos' del expediente".
Román, fue presidente de la Comisión de Seguridad del Senado provincial y está fuertemente ligado con la industria farmacéutica. Es sindicado como ‘padrino' de varios jueces, fiscales y comisarios del conurbano.
Peronista de la Primera Sección electoral y ex mecánico y dirigente de Smata, logró consolidar un patrimonio -sólo por la valuación fiscal de trece inmuebles- que en 2004 sumaba 13 millones de dólares, al que se agregaban autos, una cadena de farmacias, una agencia de juego y una estación de servicio (Noticias y Protagonistas, medio digital).
Román fue tejiendo una serie de contactos políticos, jurídicos y policiales que lo llevaron a afianzarse en su cargo en el Senado y a ser un consultor permanente antes de cualquier designación política en su distrito. Según Cuomo, un abogado de Ensenada, Román amasó una importante fortuna ejerciendo la presidencia de la Bicameral de Seguridad desde donde - dijo- influyó en las designaciones de los jefes departamentales y los titulares de las comisarías del Conurbano. El abogado aseguró que "Román ‘vende' las comisarías", detallando que para ser comisario de Morón Primera, había que pagar 50.000 pesos por mes. Román tiene vínculos históricos con Othacehé.
¿Por qué, habiendo tantas evidencias, Román y Othacehé no son llamados por la justicia? El intendente de Merlo es una de las figuras clave en el armado político de Néstor Kirchner, incluido el operativo "clamor" para ungirlo como primer candidato a diputado nacional por las listas provinciales del Frente para la Victoria. Othacehé aporta 40.000 afiliaciones al kirchnerismo, un 10 por ciento de las afiliaciones del PJ de toda la provincia. Como recompensa, Kirchner le ha reservado un lugar estratégico en la constitución de la mesa provincial del PJ y una incidencia crucial en la conformación de las listas de la primera sección electoral.
¿No tiene nada que decir el Concejo deliberante de Merlo? Este ha sido muy ligero a la hora de condenar a José María Escobar y al Partido Obrero, pero se mantiene mudo respecto de los episodios que involucran al intendente. Mientras en la causa por el incendio de vagones no existe la más mínima denuncia que permita vincular a José María, no ocurre lo mismo con Othacehé en la causa del triple crimen.
Por último, ¿por qué no hay ni siquiera un pedido de informes por parte de la oposición (Coalición Cívica y la UCR)? ¡Qué actitud diferente a la que asumieron una semana atrás, al sumarse a la condena impulsada por la bancada oficialista contra una movilización obrera y popular que había tenido lugar una semana después de los incidentes de la estación, dirigida a repudiar el accionar del gobierno nacional y del intendente que había mandado a sus patotas a reprimir!
Pongamos en pie una frente de lucha contra Othacehé para luchar consecuentemente por las libertades democráticas.
Pablo Heller

sábado, 18 de octubre de 2008

Merlo, luego del acto: ¡pongamos en pie un frente de lucha!

El viernes 3 de octubre, como lo destacamos en el anterior número de Prensa Obrera, se levantó en Merlo una tribuna por la defensa de las libertades democráticas en el distrito donde el intendente Raúl Othacehé se sostiene desde hace 17 años, a fuerza de corrupción, matonaje y patoterismo. El acto se materializó a partir de una campaña del Partido Obrero frente a la persecución política lanzada desde el gobierno nacional y el poder político local.
Múltiples organizaciones se dieron cita en la puerta del local del Partido Obrero en solidaridad con el compañero José María Escobar - acusado directamente por Aníbal Fernández como el responsable de los acontecimientos ocurridos en las estaciones de Merlo y Castelar- , y en repudio a la feroz represión que sufrieran compañeros del Partido por parte de las patotas del intendente. A un mes de estos episodios, el gobierno nacional no ha aportado pruebas respecto de sus acusaciones y, obviamente, no está en condiciones de hacerlo. Curiosamente se mantiene el secreto del sumario, lo que hace suponer la mano del gobierno. Por otro lado, periodistas de San Martín, quienes hicieron una investigación sobre los acontecimientos ocurridos en Merlo, manifiestan que hasta el momento el Canal 4 de esa localidad que responde políticamente a Othacehé, no ha entregado las filmaciones pedidas por el juez. Canal 4 fue el primero en estar presente en esa jornada. Los periodistas se interrogan por la razón del gobierno municipal para tanta reticencia en aportarlo a la causa. ¿Qué es lo que esconde Othacehé?
Las diversas agrupaciones sociales y políticas que hicieron uso de la palabra presentaron diferentes propuestas sobre cómo encarar la lucha contra los atropellos del municipio. El representante de Libres del Sur, Horacio Cepeda, denunció a Aníbal Fernández, quien - según sus palabras- lanzó una caza de brujas contra la izquierda en lugar de dar respuesta a los problemas que enfrentan diariamente los usuarios también señaló la necesidad de establecer una coordinación entre las organizaciones de lucha del distrito. Jorge Muller (PS en la Multisectorial Carta Abierta), a su turno, señaló el vínculo estrecho que existe entre el delito organizado y el poder político local, en particular en lo que se refiere al negocio de la droga y especialmente el comercio del paco. Planteó, además, la necesidad de organizar una central de lucha y de crear una alternativa política común para las próximas elecciones. Particularmente vibrante y conmovedora fue la intervención de Marisol, de la FTV, quien vino acompañada por una nutrida columna de su organización. Marisol trazó un panorama muy claro de la persecución implacable que vienen sufriendo las organizaciones populares: denunció que Othacehé no ha vacilado en destruir merenderos y centros de alfabetización, algunos de los cuales pertenencían a su organización. Sostuvo que Othacehé ve en cada organización que escape a su control una amenaza, subrayó la necesidad de superar diferencias y enfrentar en común al intendente y su régimen represivo.
Asimismo, fueron oradores Carlos Pacheco, de la Comisión Interna de Ecotrans, y Gabriela Toledo, dirigente estudiantil del CUM, quienes demostraron, desde el triunfo de sus luchas, que se le puede torcer el brazo a Othacehé y a los intereses patronales que defiende. Se hicieron presentes también la Agrupación Civil Cóndor, la agrupación docente Agreta y el Partido Socialista Auténtico. Durante el desarrollo del acto se leyeron las numerosas adhesiones y pronunciamientos que nos hicieran llegar los compañeros de Zanón, docentes y estudiantes del CUM, Cicop, Suteba La Plata, entre otros.
El acto, en resumen, cumplió holgadamente su cometido al transformarse en una tribuna de lucha y denuncia.
Llamamos a todas las organizaciones y partidos del distrito a abrir una discusión sobre este tema y poner en pie un frente de lucha en torno de las libertades democráticas, que profundice la unidad de acción plasmada en el acto.

Pablo Heller

viernes, 17 de octubre de 2008

ECOTRANS: Victoria obrera después de cuatro meses de lucha

Con la reincorporación de los últimos ocho despedidos, los trabajadores de Ecotrans han logrado que la empresa reintegrara a sus puestos de trabajo a los 102 compañeros cesanteados por medio de una lucha formidable, que duró cuatro meses. Además, el conflicto ha puesto en la mira pública a los Cirigliano, propietarios del grupo Plaza, como lo que son: empresarios que viven de los favores del poder político.

Se debe subrayar el papel de sabotaje abierto que cumplió la conducción de la UTA. La burocracia intentó "rosquear" en todas las cabeceras a lo largo del conflicto, no aportó una moneda al fondo de huelga durante los 120 días de lucha, no dijo palabra sobre la actitud patronal de no pagar a los delegados sus horas gremiales - una represalia grosera- y hasta miró hacia otro lado cuando el secretario de Transportes, Ricardo Jaime, en una provocación abierta, intentó involucrar al Cuerpo de Delegados con la quema de los trenes de TBA.
Así, queda claro para todo el mundo por qué, en las últimas elecciones sindicales, la lista única del Cuerpo de Delegados le ganó a la burocracia con el 70 por ciento de los votos. Ahora, es de esperar que se acentúe la hostilidad patronal y burocrática hacia los delegados, pero los trabajadores tienen una organización obrera consolidada en 13 años de pelea, con la enorme experiencia de haber lidiado con los patrones que vaciaron la empresa en tiempos de la ex Transportes del Oeste (TDO).

La hora del balance

Los Cirigliano se hicieron cargo de una empresa vaciada, que seguía en pie sólo porque sus trabajadores supieron defender su fuente de trabajo. La tomaron para tener otra fuente de subsidios, pero no invirtieron y el vaciamiento siguió. Los obreros, en una asamblea masiva, exigieron entonces la incorporación de 15 unidades en mayo y otras tantas en junio, la provisión de herramientas y repuestos, y un inmediato plan de obras de infraestructura.

La respuesta patronal fue el despido de 28 compañeros contratados, el 30 de mayo. Sobrevino la "retención de tareas" y una nueva represalia de los empresarios, con 102 despidos de efectivos y una veintena de suspensiones. De inmediato, fueron a la huelga las 13 líneas de la zona.

La defensa de los compañeros contratados tenía su importancia, pues los trabajadores de Ecotrans, luego de muchos años de lucha, han logrado una bolsa de trabajo donde tienen prioridad en el ingreso los hijos de los trabajadores. El cese de la "contratación" golpeaba una conquista obrera.

El plan de lucha por las reincorporaciones incluyó una campaña muy fuerte de pintadas en todo el oeste y volantes que denunciaban los despidos, mientras los Cirigliano se negaban a invertir aunque recibían millones de pesos de subsidios estatales. Incluso se instaló una "carpa del aguante" en la terminal Merlo. La campaña tuvo sus resultados porque los medios y la población de la zona comenzaron a debatir sobre la calidad del servicio prestado por Ecotrans.

Así se pudieron reunir miles de firmas de usuarios y se convocó a un primer plenario de organizaciones sociales y sindicales, que votó diversas iniciativas que dieron al conflicto una gran vitalidad: fondo de huelga, comisión de mujeres de trabajadores, una comisión de usuarios, otra de prensa y la publicación de un boletín de lucha que informó sistemáticamente sobre el curso del conflicto.

Hubo nuevas cartas documento amenazadoras a los trabajadores por parte de la empresa, pero miles de boletines distribuidos entre los usuarios indicaron con números muy precisos los subsidios extraordinarios recibidos por el grupo Plaza. La empresa se vio obligada a dar explicaciones públicas sobre el destino de ese dinero, mientras anulaba las 20 suspensiones y reincorporaba a 37 de los 102 despedidos. Con eso, los Cirigliano quisieron dar por terminado el conflicto, pero esa pretensión fue rechazada de plano por el Cuerpo de Delegados.

Los compañeros de Ecotrans recibieron la solidaridad de trabajadores de la salud de Merlo y Moreno, de delegados de Metrovías, de los obreros de Pirelli (también en conflicto), de internas gráficas, de docentes de todos los distritos de la zona oeste, de trabajadores del Inta de Castelar y de los estudiantes del CUM de Merlo, entre otros. Más de 400 compañeros cortaron la ruta frente a las oficinas de la empresa y, en una importante movilización, más de 500 trabajadores y usuarios bloquearon durante horas el edificio de la Secretaría de Transportes en la Plaza de Mayo.

Hubo nuevas represalias patronales, otra conciliación obligatoria y más acciones de lucha. Se debe destacar el papel de la Comisión de mujeres, que incluso difundió el conflicto en el Encuentro de Mujeres en Neuquén. Después de otras reuniones en el Ministerio de Trabajo, la empresa reincorporó a otros diez compañeros, de modo que los efectivos despedidos se redujeron a veinte.

Después del incendio de trenes en Merlo y Castelar hubo momentos de zozobra, porque las denuncias de Jaime, aunque disparatadas, cumplieron su objetivo de impulsar una ofensiva patronal en toda la línea, siempre acompañada por la burocracia de la UTA que, continuamente, disparaba contra la conducción del conflicto; es decir, contra el Cuerpo de Delegados.
La respuesta obrera fue, sin embargo, contundente. Una asamblea votó que, de no reincorporarse de inmediato a todos los despedidos, habría huelga general. No se seguiría con la conciliación obligatoria después de cien días de lucha. En esos días, una conferencia de prensa de los delegados en Morón tuvo una repercusión enorme.

La empresa dio otro paso atrás y reincorporó a ocho de los veinte. Una asamblea delante del edificio de la Secretaría de Trabajo dio el mandato al Cuerpo de Delegados para una última negociación, antes de ir a la huelga, que se haría diez días después.

Así se llegó a esa reunión, en medio de denuncias cruzadas entre los delegados y la patronal, mientras se preparaba una nueva marcha y el paro general en todas las líneas. Finalmente, en un encuentro tenso en el Ministerio de Trabajo, la empresa aceptó reincorporar a los ocho compañeros que seguían afuera.

La reincorporación de todos los efectivos y el retiro de las 20 suspensiones constituye una gran victoria obrera. Con el cuerpo de delegados y el activismo intacto, están dadas las condiciones para pelear en la etapa que se abre por la defensa de la bolsa de trabajo y arrancar que se privilegie a los compañeros contratados que han quedado afuera en caso de que la patronal decida, en el futuro, tomar más trabajadores.

Juan Ferro

sábado, 4 de octubre de 2008

Merlo: en defensa de las libertades democráticas

El viernes 3 de octubre se levantó en Merlo una gran tribuna por la defensa de las libertades democráticas, en el distrito donde el intendente Raúl Othacehé se sostiene desde hace 17 años a fuerza de corrupción, matonaje y patoterismo. El acto se materializó a partir de una campaña del Partido Obrero contra la persecución política del gobierno nacional y del poder político local.
A un mes de la rebelión popular originada por el deplorable estado de los ferrocarriles, múltiples organizaciones se dieron cita en la puerta del local del Partido Obrero. Hicieron uso de la palabra diversas agrupaciones sociales y políticas: Horacio Cepeda (Libres del Sur), Marisol Romano (FTV), Jorge Muller (PS en la Multisectorial Carta Abierta), Raúl Armendáriz (FTV- Multisectorial- CMT), quienes sumaron sus denuncias de ataques y persecuciones, y coincidieron en señalar la necesidad de una continuidad en la lucha. Asimismo, fueron oradores Carlos Pacheco, de la Comisión Interna de Ecotrans, y Gabriela Toledo, dirigente estudiantil del CUM. Se hicieron presentes también la Agrupación Civil Cóndor, la agrupación docente Agreta y el Partido Socialista Auténtico. Durante el desarrollo del acto se leyeron las numerosas adhesiones y pronunciamientos que nos hicieran llegar los compañeros de Zanón, docentes y estudiantes del CUM, Cicop y Suteba La Plata, entre otros.
Por el Partido Obrero hablaron el compañero José María Escobar y Néstor Pitrola, quienes saludaron la positiva respuesta a la convocatoria.
No pasó desapercibida la ausencia de quienes se sientan en las bancas de la "oposición" en el Concejo Deliberante, aunque tampoco sorprendió. Hay que señalar, sí, su coherencia: ni defienden las libertades democráticas ni concurren a un acto en su defensa. Tampoco sorprendió el descomunal despliegue de fuerzas policiales y parapoliciales que el Intendente tiene por costumbre movilizar cada vez que el pueblo se manifiesta y que no deja de ser, en el fondo, más que una muestra de su debilidad. Este acto ha sido un gran paso hacia la unidad en la lucha, que deberá fortalecerse para, de una vez por todas, derribar el régimen de Othacehé, acabar con su gobierno de patotas y negociados, y levantar en Merlo una alternativa de los trabajadores.

miércoles, 1 de octubre de 2008