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lunes, 3 de octubre de 2011

CARTA ABIERTA AL ELECTORADO DE CRISTINA KIRCHNER

Por Jorge Altamira

El sector de la ciudadanía que votó por la reelección de la Presidente en las recientes “primarias abiertas” es seguramente muy diverso, heterogéneo y hasta contradictorio; votaron por ella los trabajadores que fueron reprimidos (con cuatro muertos) por ocupar terrenos del Ingenio Ledesma, para construir sus viviendas, y también votó por ella el dueño del Ingenio, del grupo Blaquier, que además recibe millones de pesos de subsidios para la producción de biocombustibles.
Esta carta no va dirigida a todos sino al sector obrero, popular y progresista de esos votantes: ¿Qué opinan ustedes de la detención brutal del delegado sindical combativo del ferrocarril Sarmiento, el ‘Pollo’ Sobrero y sus compañeros, arrancado de la cama y esposado, como si fuera el asesino de la niña Candela, apoyada de inmediato por Aníbal Fernández, o sea ordenada por el gobierno nacional que ustedes han votado?
El secuestro ‘legal’ de Sobrero y sus compañeros ocurre un par de semanas después de los accidentes criminales en esa misma línea, en el barrio de Flores, que se llevaron la vida de once personas.
No hay nadie detenido por ese hecho, a pesar de que abundan los testimonios de fallas graves en la barrera del paso a nivel, o sea de la responsabilidad de los empresarios, que manejan millones de pesos en subsidios sin control. No hay empresarios imputados, procesados ni detenidos, pero sí una cacería de delegados luchadores que viven en sus casas y de sus salarios, y no en Puerto Madero y casas de lujo, con la plata que roban a las Obras Sociales.
¿No es claro que el apoyo del gobierno al arresto brutal de los delegados honestos y luchadores, que se ajustan a la democracia sindical con las bases, es un intento de desviar la atención de aquellos accidentes criminales que comprometen a ‘capitalistas amigos’?
¿No es claro que procura desviar la atención del desastre ferroviario y cargárselo a los trabajadores?
¿No es claro, asimismo, que prepara el aumento de tarifas que anunció hace tres semanas el secretario de Transporte, Schiavi, porque los subsidios están sangrando las finanzas del Estado en beneficio de esos ‘amigos’?
¿No es el momento de reflexionar y preguntarse si este gobierno defiende a las patronales y no a los trabajadores; a la corrupta burocracia sindical y no a los luchadores?
Pero Octubre es también el mes aniversario del asesinato de mi compañero Mariano Ferreyra, por luchar por el pase a planta permanente de los trabajadores ferroviarios tercerizados, por parte de  la misma burocracia sindical de Pedraza que hoy apoya, como el gobierno, el encarcelamiento arbitrario del ‘Pollo’ y de sus compañeros.
¿No es claro que este ataque contra los delegados combativos del Sarmiento es una tentativa de contrarrestar las movilizaciones que tendrán lugar por este aniversario y para contrarrestar el reclamo de que Pedraza y sus compinches sean condenados, y se someta a juicio por el mismo cargo a la policía federal y a los empresarios del ferrocarril Roca que colaboraron en diferentes medidas con ese asesinato?
Esta carta a los sectores obreros, populares y progresistas que han votado por el oficialismo es para pedirles que reflexionen sobre estos hechos y para que nos acompañen – en primer lugar y antes que nada – para repudiar la detención de los compañeros y reclamar por su libertad, y para que el 20 de Octubre, cuando se cumple el primer aniversario del asesinato de Mariano, nos acompañen en la movilización que convocamos a Plaza de Mayo, por el juicio y castigo a TODOS, TODOS, los culpables.
No podría sin embargo terminar esta carta, que tiene por objeto invitar a una reflexión sobre este alevoso ataque a la clase obrera, sin exponerles la conclusión que se desprende de todo esto: el gobierno actual es un gobierno capitalista, no un gobierno de la masa del pueblo, menos un gobierno de trabajadores. Frente a un gobierno capitalista es necesaria una oposición política de izquierda, una oposición entrelazada con el activismo obrero, estudiantil y popular. Por eso hemos construido un Frente de Izquierda.
Sin diputados obreros y de izquierda en el Congreso y un Frente de Izquierda en todo el país, la enorme crisis capitalista que se desarrolla en el mundo entero, se llevará puesta las conquistas sociales más elementales de los trabajadores y la propia independencia nacional.

JORGE ALTAMIRA, CANDIDATO A PRESIDENTE DE LA NACIÓN POR EL FRENTE DE IZQUIERDA
Buenos Aires, 1 de Octubre de 2011
@altamirajorge

"Bonapartismo con faldas"

Lo que sigue es la respuesta que Jorge Altamira envió a la periodista de Clarín, Susana Viau, con motivo de las referencias que hace en su columna del domingo pasado, “La inflación, la libertad de prensa y Napoleón”. Viau alude a la posición sobre el bonapartismo que Altamira expuso en el programa de TN, “Código Político”, del jueves precedente.




La periodista Susana Viau dedica una parte de su columna del domingo a las declaraciones de la Presidenta acerca del bonapartismo y a la respuesta de Altamira a ellas. Su análisis es equivocado en ambos aspectos. En principio, atribuye al peronismo un carácter bonapartista, cuando esa caracterización se aplica a los regímenes y métodos de gobierno -no a los movimientos o partidos políticos. Para que se conforme un gobierno bonapartista (que concentra el arbitraje político entre las clases en una sola persona) no es suficiente la ideología: es necesario que se reúnan ciertas condiciones políticas.
Contra lo que dice Viau, Cristina Kirchner no “cayó en ninguna trampa al confundir a Napoleón I con Napoleón III”, porque es precisamente del primer Napoleón, no del segundo, que deriva la caracterizacióndel “bonapartismo” como régimen político moderno. Napoleón I, oficial y general de los gobiernos de la Revolución Francesa, neutraliza la pelea entre las clases en pugna que desata la revolución y establece una década de estabilidad política interna y guerras revolucionarias en el exterior. La Presidenta pretende inscribirse en esa tradición que arranca con Napoleón I, pero ¿están reunidas las condiciones para ello?
Altamira dio respuesta a esta cuestión en numerosos artículos y tesis en la prensa, así como en congresos de su partido mucho antes de que CFK hiciera alusión al asunto hace dos semanas. De modo que no es cierto lo que dice Viau: 1) que “Altamira no reparó en la metida de pata de la Presidenta” (no existe la metida de pata); 2) ni que “Altamira cayó en un exceso autorreferencial” al considerarse un blanco de la observación de la Presidenta acerca de “cierta izquierda” que caracteriza al gobierno de CFK como “un bonapartismo tardío”. Unos días antes de esta referencia al “bonapartismo” y a “cierta izquierda”, la Presidenta había atacado a los trabajadores del subte nucleados en el Frente de Izquierda (la comisión directiva del sindicato es kirchnerista, en la variante Yasky). Altamira, como se ve, se puso en el lugar correcto.
El bonapartismo en Argentina no nace con el primer gobierno de Perón: una caracterización semejante vale para Juan Manuel de Rosas, quien puso fin a las interminables crisis políticas que desató la Revolución de Mayo y también, hasta un cierto punto, para Hipólito Irigoyen. No es Milcíades Peña, en sus opúsculos sobre historia argentina, el primero en caracterizar a Perón como bonapartismo, según cree la periodista, sino Silvio Frondizi, en su libro (anterior) La Realidad Argentina -aunque es verdad que Frondizi alude “a un colaborador” de ese libro, que con certeza fue Peña. La caracterización que hace Peña del rol político de Evita, “bonapartismo con faldas” es una ¿elegante? salida literaria, nada más; las fuerzas armadas vetaron su postulación a vicepresidenta en 1951. Milcíades Peña perteneció a una corriente que sostenía que la clase obrera, bajo Perón, estaba representada por los partidos comunista y socialista, y que el 17 de octubre había sido protagonizado por el “lumpen proletariado y la policía”.
El fenómeno del bonapartismo en América Latina fue uno de los aportes teóricos fenomenales de León Trotsky, quien lo desarrolló a la luz de la experiencia del mexicano Lázaro Cárdenas (1936-40). Trotsky añadió que el bonapartismo en América Latina tenía la peculiaridad de representar, a su modo, a las tendencias nacionales que entraban en choque con el imperialismo. Este aspecto es negado o subestimado por Peña en relación con el gobierno de 1945-55.
Después del primer gobierno de Perón, el peronismo no volvió a poner ningún gobierno bonapartista. No lo fue, por supuesto, el de Cámpora-Lastiri, en tanto que el intento de Perón al reemplazarlo no prosperó -como bien se ve en su último discurso, el 12 de junio de 1974, en Plaza de Mayo. El de su sucesora fue un gobierno directamente fascistizante de la mano de la triple A. Tampoco lo fue el de Menem, pues no debe confundirse el gobierno personal que emana del presidencialismo argentino con el bonapartismo, que representa una forma especial que no se reduce al presidencialismo. Néstor Kirchner, por su lado, intentó varias formas de método de gobierno, desde un bipartidismo centroizquierda-centroderecha (que minimizaba al PJ, poblado de ‘centroderechistas’), un intento luego de ponerlo en el centro, hasta el aislamiento final depués de la 125 y la derrota electoral de 2009. Cuando le adjudicamos al gobierno actual el carácter de “bonapartismo tardío”, tomamos en cuenta la derrota reiterada que propinó al intento de la oposición de gobernar por medio del Congreso, a la cual le impuso, en distintos episodios de crisis, la estatización de las AFJP, el pago de la deuda con reservas del Banco Central y el manejo del Presupuesto por decreto. El 50% de votos que obtuvo la Presidenta en las primarias es la manifestación electoral de esta reversión política.
Este bonapartismo es “tardío” porque nace al final del ciclo del kirchnerismo y del ciclo económico internacional que llevó el precio de la soja y los beneficios sojeros por las nubes. Los K perdieron en 2009 en el momento más fuerte del impacto de la crisis mundial en Argentina. Es también “tardío” porque la capacidad de arbitraje político en las condiciones de la bancarrota capitalista mundial es muy estrecha. Como todo bonapartismo, el episodio que vivimos ahora es una expresión de la completa crisis del régimen político y de los partidos tradicionales. La expresión risueña de la inviabilidad del experimento oficial es la pretensión de la Presidenta de reemplazar al justicialismo por La Cámpora o el cristinismo. El crecimiento del Frente de Izquierda es la contrapartida de la derrota de la derecha y de su improvisado intento parlamentarista, y del canto del cisne del intento bonapartista del gobierno actual.
25 de septiembre

Jorge Altamira, candidato a Presidente por el Frente de Izquierda y de los Trabajadores

martes, 6 de septiembre de 2011

Dedocracia cristinista

En el salario mínimo

Piumatto fatigó la red de Twitter con la gran batalla que libraría la CGT por el salario mínimo. Los medios anunciaron una "gran tensión" entre la CGT y el gobierno a raíz de la reunión del Consejo del Salario y agregaban la sumatoria de todo un pliego obrero: el mínimo de 2.600 pesos, la suba del mínimo no imponible de impuesto a las ganancias en el salario, la eliminación o actualización de la tabla de cobro del salario familiar, incluso se agregó al final la actualización del absurdo Fondo de Desempleo para despedidos, hoy en 400 pesos. Yasky, legalizado alevosamente como "segunda central", elevó lo suyo a 2.750 pesos, para aparecer como el sindicalista "combativo" de la discusión.
Pero todo se desinfló en veinticuatro horas. Se aprobó el "plan B" de la UIA, que eran los 2.300 pesos, por lo cual Mendiguren ha salido a rescatar "la racionalidad de lo resuelto". Alguna otra cuestión, como el mínimo no imponible o la tabla de salarios, quedó para tratarse después, en comisión, a lo Perón (cuando no quería lola).
El secreto de todo fue que la negociación se la cargó directamente al hombro la Presidenta, quien -tras su 50% electoral- arbitró desde Olivos y ofreció a Moyano y Yasky la foto tan deseada y eludida en los últimos tiempos. En la foto también fue incluido Caló, aunque el adjunto de la CGT es Belén. O sea que el dedo presidencial alcanzó incluso para marcar la cancha de la posible sucesión que se discute en la central obrera.
La situación marca dos cosas. Primero, la burocracia sindical no está en condiciones, ni en posición, de pelear nada más que su propio rescate. Segundo, la Presidenta apuntó a desinflar toda perspectiva de aumento del salario real, abriendo una etapa de extensión de la dedocracia política al terreno de las discusiones convencionales y salariales -ello, de cara al agravamiento de la crisis capitalista, por un lado, y para conjurar las tendencias a la reapertura de las paritarias como consecuencia del incremento inflacionario, por el otro.
El primer arbitraje presidencial después de agosto no le es favorable en absoluto al movimiento obrero.
El kirchnerismo bate el parche de que es el salario mínimo más alto en dólares de América Latina. Pero el nuevo salario mínimo está colocado en la "línea de pobreza" de Argentina, que es lo que realmente importa.
Aún así, lo fundamental es que sólo el 43% de la población activa laboral está en blanco. Para el otro 57%, este mínimo es un techo, no un mínimo. Semejante deformación es el resultado de la colosal precarización laboral. Un estudio de SEL Consultora (empresarial) determinó que "la segunda causa de conflicto laboral, detrás de los reclamos salariales, es la de los encuadramientos y los tercerizados, muchas veces ligados a conflictos entre o dentro de los sindicatos".
Cuando el Frente de Izquierda plantea el salario equivalente a la canasta familiar y, por otro lado, el fin de la tercerización y precarización -”¿quién nos va a defender?, ¿quién?”- está colocando dos cuestiones enlazadas fuertemente y que son la clave del cuadro del movimiento obrero y de la entrega de la burocracia sindical.
El nuevo mínimo no toca, estudiadamente, ningún piso convencional, de manera que sólo abarca un radio restringido del trabajador en blanco, en condición de "fuera de convenio". Contra una inflación en alimentos del 30% y no menor en alquileres, el nuevo salario mínimo no es ni vital ni móvil -es decir que la presidenta ha arbitrado contra un derecho social y constitucional.
La cuestión debe ser objeto de debate en el seno de los sindicatos. ¿Quién mandató a Moyano y a Yasky para ser de muñecos de torta ante el arbitraje presidencial? ¿Quién aceptó este Consejo del Salario de mayoría patronal estatal?
El Partido Obrero cuestiona la integración por parte de las centrales obreras de un organismo de cuño menemista -fue creado en los '90- de mayoría patronal estatal. Pero la burocracia de la CGT y de la CTA Yasky se ha privado, incluso, del derecho de votar en contra, para dejar establecido un programa determinado de reclamos a ser llevados adelante por el movimiento obrero organizado. Renuncian a hacerlo de antemano al aceptar al arbitraje presidencial.
Por un salario mínimo equivalente a la canasta familiar. Por el fin de la tercerización y el trabajo en negro. Por asambleas en todos los gremios que mandaten la reapertura de paritarias en función de un mínimo establecido por los trabajadores, la actualización de los convenios y el fin de la tercerización y el trabajo contratado.

Néstor Pitrola

lunes, 22 de noviembre de 2010

Un presupuesto para el Club de París

Hace diez años, salió a la luz un régimen de sobornos en el Senado para sacar adelante leyes de flexibilidad laboral reclamadas por el pulpo Techint. La revelación fue un síntoma de que el gobierno de De la Rúa estaba irrevocablemente condenado -esto debido a la implacable recesión que no lograba revertir. La historia se repite, esta vez en Diputados, cuando no se ha cumplido aún el mes del fallecimiento de Kirchner. ¿Para qué coimear si el gobierno, según la Presidenta, tiene "instrumentos legales" alternativos, como prorrogar el Presupuesto de 2010? Es que el gobierno quiere negociar un pago escalonado de los siete mil millones de dólares de la deuda fraudulenta con el Club de París, lo cual requiere una garantía institucional como lo es el acuerdo con ese gasto por parte del Congreso -en especial, cuando el gobierno ha rechazado la supervisión de las cuentas públicas por parte del FMI. Es precisamente la extorsión que la Presidenta formuló en su último discurso en cadena: "si no me dan el Presupuesto, vino a decir, un fracaso de esa negociación será responsabilidad de la oposición". La extorsión funcionó -al menos por un tiempo: medio bloque del PRO saltó de bando y la fracción alfonsinista de la UCR cambió de jefe parlamentario en un abrir y cerrar de ojos con la finalidad de llegar a un acuerdo con el Ejecutivo (incluso Reutemann hizo su ‘gesto' con su retirada de la Mesa del Peronismo Federal). La exposición de las coimas y aprietes, sin embargo, parece haber echado todo a perder, de modo que el gobierno deberá funcionar, de aquí en más, a puro decreto. Los usureros internacionales no dejarán de aprovechar la oportunidad para apretar más a fondo -cobrar en mucho menos tiempo de lo que pretende el oficialismo. La crisis ha expuesto al gobierno como una madriguera de coimeros y a la oposición como una parva de oportunistas y carreristas sin principios ni programa. Este resultado político fue calificado, durante las exequias del ex Presidente, como la "reconstrucción de las instituciones y la reemergencia de la política".

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Jorge Altamira

viernes, 29 de octubre de 2010

Pirelli: Cristina chamuya...

 Y los obreros luchan

Al mismo tiempo que los ferroviarios tercerizados del ferrocarril Roca luchaban, con el apoyo de otras organizaciones sociales y políticas, contra la flexibilidad laboral Menemo-Cavallista (tercerizaciones, agencias de empleo, precariedad laboral), la "Capitana" Cristina se dirigía a cientos de obreros tercerizados y de agencia de la fábrica Pirelli de Merlo, hablándoles del "gran modelo industrial" que puso en marcha su gobierno y de los "todos los beneficios" que ese "modelo" implica para los trabajadores.
Cuando la presidenta informaba acerca de que se estaban batiendo todos los récords de producción y exportaciones en la industria automotriz, el presidente de Pirelli a nivel mundial (Tronchetti) se relamía por las fabulosas ganancias actuales y futuras.

Corresponsal

martes, 20 de julio de 2010

Barrick: Glaciares y privilegios impositivos



Para el miércoles 14 está prevista la discusión en la Cámara de Diputados de los proyectos de ley de protección de glaciares. Cristina había vetado en 2008 una ley votada por unanimidad. El veto fue calificado como el veto Barrick, por la minera canadiense que explota las minas de oro de Veladero y Pascua Lama (esta última compartida con Chile en la frontera de las altas cumbres sanjuaninas).
El lobby minero está ‘a full’ y juega a varias puntas. Con el apoyo kirchnerista (el almuerzo en Toronto con los directivos de la Barrick fue la cara más visible del alineamiento K con los pulpos mineros), se juega a que se trate el proyecto de Filmus, que tuvo media sanción en Senadores el año pasado. Este se diferencia del vetado en 2008, retomado hoy por su autor, Bonasso, en dos puntos clave. No prohíbe la explotación de las áreas periglaciares (que son las más amplias y donde, en general, se asientan los proyectos mineros); las permite, “sujetas a control”. El proyecto de Filmus fue apoyado en la comisión de diputados, no sólo por los oficialistas, sino también por “los diputados del peronismo salteño disidente Walter Wayar y Marcelo López Arias, Movimiento Popular Neuquino y el PRO” (El Parlamentario, 8/7).
Finalmente, otro sector de los opositores, si bien no quiere aparecer pegado al kirchnerismo apoyando el proyecto Filmus, tiene previsto modificar los artículos clave del proyecto de Bonasso para volverlo inocuo, si llegara a aprobarse.
Paralelamente, las provincias cordilleranas se reunieron bajo el auspicio del gobierno nacional y emitieron una declaración sobre normativa en materia ambiental, en la que señalan que “de conformidad con el artículo 124 de la Constitución Nacional, todos los recursos naturales, incluidos los glaciares, son del dominio de aquella provincia en cuyo territorio se encuentren”. Entre las provincias cordilleranas no sólo están las kirchneristas San Juan, Salta, Jujuy y Santa Cruz, sino especialmente la Catamarca del cobista Brizuela del Moral, quien “se comprometió a enviar cuanto antes un proyecto de ley a la Legislatura para garantizar a la provincia el control y cuidado del medio ambiente en las zonas de los glaciares y periglaciares, pero sin restringir las actividades productivas” (El Ancasti, 8/7). Lo mismo hizo el salteño Urtubey (Clarín, 8/7). El lobby minero tiene sus reaseguros en las provincias.
Esto pone en evidencia uno de los puntos centrales de la reforma constitucional del pacto de Olivos del ’94, que fuera apoyado por el radicalismo, el Frepaso y Pino Solanas. Los débiles y quebrados estados provinciales son los responsables de los recursos naturales. Esto consolidó a las camarillas al servicio de los pulpos petroleros y mineros, ya que vienen prorrogando concesiones y otorgando beneficios a granel.

Ventajas impositivas
 
La reciente denuncia de Carrió y Bonasso por “tráfico de influencias” de la Presidenta a favor de Barrick señala, entre otras, las ventajas impositivas del pulpo canadiense para su proyecto de Pascua Lama. Esto fue denunciado un año atrás por Prensa Obrera (véase PO Nº 1.090, 9/7/09). El acuerdo impositivo argentino-chileno aún no ha sido dado a conocer, sigue en secreto y la justicia ha sido impotente (o encubridora) frente a la negativa del gobierno a publicarlo.
Por lo que había trascendido en su momento (y que motivó la renuncia de funcionarios del ministerio de Economía con la contundente aclaración de que, si no, “vamos todos presos”), Barrick evitaría pagar retenciones (aun las mínimas que paga la minería) y obtendría mayores beneficios en materia de IVA y rentas, abusando del carácter binacional del proyecto para eludirlo.

Miguel Gómez

domingo, 11 de julio de 2010

CRISTINA EN CANADA

Barrick Gold, el gran aliado de los K

En su viaje a Toronto, para asistir a la cumbre presidencial del G-20, Cristina Kirchner asistió a un almuerzo convidada por el fundador de la Barrick, la empresa minera que explota desde hace más de cinco años el yacimiento de oro de Veladero en San Juan y que está construyendo a pocos kilómetros de allí, en la frontera con Chile, la mina de oro de Pascua Lama, una de las más grandes y rentables del mundo.
Cristina no se limitó a comer. A los directivos de Barrick “les aseguró que ‘las reglas no cambiarán, y eso es muy importante para una inversión de largo plazo’” (La Nación, 27/6).
Música para los oídos de los mineros cuando el precio del oro se encuentra por las nubes, porque los K les aseguran que no tocarán un céntimo de esa enorme plusvalía o ganancia extraordinaria. ¡Y el Credicoop Heller nos dice que pretende gravar la renta financiera!, como si el diferencial entre el costo de producción del oro y su precio no fuera una renta financiera –más allá de la estrictamente minera.
La Presidenta disipó cualquier temor de los pulpos a que el Estado les fuera aumentar las amarretas regalías fiscales de un 3%. En Australia, al primer ministro le acaba de costar la cabeza su pretensión de aumentar esas regalías para recoger alguna migaja del alza espectacular de los precios (la prensa calificó a la destitución como un “golpe incruento”).
Mme. Kirchner no quiso correr el mismo riesgo –aunque cuando vetó la ley de glaciares ya se había cubierto de semejantes sinsabores. “La palabra de la Presidenta y la promesa de más inversiones, concluye el enviado de La Nación, sepultaron el reclamo” (de aumentar las regalías). La misma Barrick fue señalada en su momento como la impulsora del veto de Cristina a la ley de glaciares -que prohibía la explotación de yacimientos mineros en la zona donde se encuentran justamente Veladero y Pascua Lama.
También fueron de la partida alimentaria en Toronto los directivos de Panamerican Silver, que explota la mina de Manantial Espejo de plata y oro en Gobernador Gregores, provincia de Santa Cruz, y que acaba de comprar el yacimiento Navidad en el norte de la meseta de Chubut, la más grande reserva de plata del país y una de las más grandes del mundo. Das Neves se apresta a modificar la legislación provincial que prohíbe la explotación minera a cielo abierto –de nuevo, para facilitar los negocios del pulpo canadiense.
También participaron directivos de Oro Cobre y Lithium Americas, que está encarando la explotación de sendas minas de litio en los salitrales de la puna salteño-jujeña. El noroeste argentino, al igual que Bolivia, posee grandes reservas de este mineral, que es clave en la fabricación de las baterías para los autos eléctricos o híbridos, la tecnología del futuro.
Cristina estuvo acompañada por sus gobernadores mineros. Junto a Gioja, el agente descarado de la Barrick, se anotaron el salteño Urtubey y el jujeño Barrionuevo, los continuadores de la política de Romero y Fellner. No faltó tampoco el riojano Beder, que hizo campaña criticando el proyecto de la Barrick en Famatina. Que no hayan ido el sureño Das Neves o el cobista Brizuela del Morral, de Catamarca, es sólo anecdótico, pues de todos modos no abrieron el pico después del almuerzo canadiense; ¡cómo lo van a hacer si son pioneros en la entrega y en la destrucción del ambiente!
No estamos, sin embargo, ante otro negociado más de cuño ‘nacional y popular’. Los K se vuelven a colocar firmemente del lado de los pulpos mineros en la confrontación de éstos con China por los precios de las materias primas minerales. Barrick es un aliado ‘necesario’ cuando en el G-20 consideran que hay socios de más en el grupo y que habría que despedir a algunos –entre ellos, la Argentina K. Por esta razón, lo más importante de la cumbre paralela de Toronto entre la dama (y la intelectual) del matrimonio con Barrick y compañía fue la declaración del presidente de este pulpo, quien elogió: 1) el canje; 2) la transparencia institucional del gobierno; 3) la solidez de las instituciones políticas. Barrick se ha transformado en el puntero electoral más importante de los K y en un blindaje mundial para el dúo de gobierno.
Mientras tanto, en la fachada del Cabildo siguen pasando el episodio de la cadena en la Vuelta de Obligado, en 1845, que simboliza en el ritual nacional a la gesta de la soberanía.

Miguel Gómez