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lunes, 12 de diciembre de 2011

Pedraza debe seguir preso, Pedraza debe ser condenado

A pesar del convencimiento del abogado defensor del ex secretario general de la Unión Ferroviaria (UF), José Pedraza, acerca de que su defendido "pasará las Fiestas en su casa", no hay ninguna razón para que el jefe del plan criminal que terminó con la vida de Mariano Ferreyra deje de estar preso.
En primer lugar, José Pedraza será indagado el próximo 16 de diciembre en la causa que investiga, entre otros, a los jueces de la Cámara de Casación Penal. Se trata de la tentativa de coima dirigida, precisamente, a lograr la excarcelación y revocatoria del procesamiento de los primeros siete detenidos por el crimen de Ferreyra.
De este hecho existen abundantes pruebas, como las escuchas de Pedraza pidiéndole el dinero para los eventuales sobornos al Vice-Presidente de Belgrano Cargas y contador de la UF, el Sr. Stafforini.
La legislación rechaza cualquier excarcelación en favor de quienes puedan "obstruir el proceso judicial o realizar acciones tendientes a impedir el accionar judicial". Esto es lo que hizo Pedraza mientras estuvo libre: repartió su tiempo en tratar de coimear a camaristas, además de organizar reuniones y asambleas con miembros de su patota y el abogado de la Unión Ferroviaria, para regimentar sus posibles declaraciones ante la Justicia. A esto es necesario agregar, en estos días, las denuncias de un testigo -e incluso de nuevos "arrepentidos"- acerca de golpizas y secuestros que sufrieron por parte de elementos ligados a Pedraza.
No se nos escapa, además, que el abogado de Pedraza ha presentado las acusaciones contra su defendido como un "delito culposo" (no intencional); con lo cual pretende crear la idea de una injusta detención, cuando en realidad la causa fue elevada a juicio por Homicidio Agravado y Tentativa de Homicidio en tres casos -todos delitos dolosos- y con una perspectiva de pena de perpetua. Los jueces deberán expedirse sobre la excarcelación teniendo en cuenta la figura penal por la que fueron procesados y elevados a juicio, no por la que la defensa pretende argumentar.
Pero este pronunciamiento es revelador de las intenciones de fondo de esta escalada mediática: no sólo quieren la excarcelación, también van por una absolución o una pena menor en el juicio que debe comenzar en febrero. En esta misma dirección, se inscribe la separación de la causa principal de las acusaciones contra los policías implicados y la dilación de sus defensas para evitar llegar a su elevación.
Por su intensa actividad para obstruir la justicia, Pedraza debe seguir preso.
Por haber comandado el plan criminal contra los tercerizados y quienes los acompañaban, Pedraza debe ser condenado a perpetua. Reclamamos la unificación de las causas que involucran a la patota y a la policía en un proceso común, en el cual se debe procesar también a los empresarios de la Ugofe, quienes aún no han sido imputados.

Claudia Ferrero

viernes, 27 de mayo de 2011

El prontuario de la defensa de la patota de Pedraza

Pedraza, a juicio oral

La jueza Wilma López acaba de cerrar la instrucción respecto de Pedraza y su patota, elevándolo para que se sortee el tribunal que intervendrá en el juicio oral.
Antes de ello, las defensas de los imputados intentaron oponerse a la elevación a juicio y solicitaron el sobreseimiento de sus asistidos, planteando que no deben ser acusados por homicidio agravado, porque las pericias probarían que la bala asesina fue resultado de un "rebote" y no de la intención de matar.
Es frondosa, sin embargo, la jurisprudencia que sostiene la existencia de la intención de matar cuando una persona dispara sobre un número de personas desarmadas, incluso sin la necesidad que exista como consecuencia de esos disparos un muerto o una persona lesionada de gravedad y dos heridos más como consecuencia de esos disparos -como ha ocurrido en este caso.
Esta línea de defensa refleja su debilidad, ya que no puede negar ni el plan criminal ni la movilización de barra-bravas que integran la estructura de la burocracia sindical, convocadas expresamente para ‘aleccionar' a los tercerizados, ni que llevaron armas al lugar ni que hubo una orden para usarlas, ni que la motivación era garantizar el poder político y económico de los Pedraza y compañía.
A esta línea general de la defensa se agrega el Dr. Oscar Igounet, defensor del acusado Uño, quien acusó en Casación a la ex fiscal Cammaño por "presionar a la Gendarmería", calificó a los fallos de la jueza Wilma López de "vergonzosa por arbitraria, soberbia, dogmática y mentirosa" y extendió su crítica a los camaristas Jorge Rimondi, Alfredo Barbarosch y Luis Bunge Campos, quienes rechazaron sus apelaciones. En su oposición, Igounet afirma que los disparos partieron de los militantes del Partido Obrero y solicita allanamientos para sus miembros.
Estas peticiones ya han sido rechazadas en la instrucción. La jueza se basa en un dato objetivo: las pericias que constan en la causa afirman que no existe ningún indicio que haga sospechar la existencia de disparos que tengan como origen el sector de los tercerizados y el PO.
Estas pericias ni siquiera fueron cuestionadas por el mediático perito Locles, propuesto por Igounet, que fue separado de la causa por alterar pruebas tanto por la jueza como por los camaristas.
Las presentaciones de la defensa describen al Partido Obrero como una organización armada y presentan a la detención de los imputados como un operativo político contra "hombres de familia". Los antecedentes de Oscar Igounet le ponen un contexto a sus intervenciones. Fue defensor del ex capitán Rafael López Fader por su participación en el primer secuestro del empresario Osvaldo Sivak.
En su libro Código de Justicia Militar -Comentado (Librería del Jurista. Buenos Aires, 1985), firmado juntamente con su padre, general retirado del Ejército, defiende la disuasión por medio del terror. "Manejando estratégicamente este condicionante del psiquismo, podrá conseguirse que el enemigo se desbande por pánico. Así es la guerra". Usó la influencia de su hermano, edecán militar de Menem, para lograr un indulto presidencial para López Fader, quien además fue contratado por la Side. También defendió al militar carapintada Héctor Daniel Ferrer, detenido en el momento de cobrar 5.000 dólares por la extorsión a un comerciante.
Es miembro de la "Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia", que tiene como objetivo el reclamo de una amnistía y niega los principios del derecho internacional sobre crímenes de lesa humanidad. Integró el grupo enardecido que apoyó en el último año a los detenidos en la causa Esma durante todo el juicio. Este grupo de presión fue gestado por la Corporación de Abogados Católicos, creada por el Arzobispado de Buenos Aires en 1935.
Antes de Igounet, el defensor de Uño era Aráoz de La Madrid, quien está siendo investigado por intentar coimear a los jueces de Casación con el intermediario de Pedraza, Juan Riquelme, agente de la Side, a quien Pedraza le había solicitado, además, que use sus contactos en la curia.
Se ve que ambos abogados comparten sus relaciones y contactos.
Antes de asumir como defensor de los patoteros, su última actuación pública fue presentar una demanda en contra de unas fotografías de hombres y mujeres desnudos en el centro de Buenos Aires, tomada por el artista neoyorkino Spencer Tunick. Para Igounet, este acto "a pesar de tener entidad obscena y corruptora (...) contó con el apoyo y complicidad de la autoridad pública local".
La patota de Pedraza refleja en sus defensores la evolución política de esta burocracia.

Claudia Ferrero

domingo, 7 de noviembre de 2010

LA IMPUNIDAD DE UN CRIMEN POLITICO

Horas después de la muerte de Néstor Kirchner, Altamira advertía: "Es imposible no pensar que la crisis desatada (por el crimen de Mariano) no haya cobrado un precio elevado sobre su salud".
Muchos se sorprendieron.

El domingo pasado, sin embargo, Verbitsky confió, en Página/12, que algo similar dijo el hijo de Kirchner en el entierro de su padre.
"Lo mató Moyano", habría dicho Máximo K.
"Lo mató Pedraza", dice ahora el diputado Depetris.
Pero una vez que se dijo lo dicho, ¿algo cambió?
Es cierto que hay casi una decena de detenidos y que existe una certeza sobre el responsable de los disparos, ¿pero eso es todo?
En lugar de intervenir la Unión Ferroviaria y declararla en estado de asamblea, la presidenta, Aníbal Fernández, Tomada y Moyano intervinieron la CTA, para dejarla en manos de uno de los suyos.
Las patotas han seguido actuando a lo largo y ancho del país.
En lugar de investigar a quien las apadrina, la burocracia sindical, Cristina y Aníbal Fernández la volvieron a proclamar "la columna vertebral".
En lugar de asumir sus propias responsabilidades, Moyano ha salido a buscar la protección de la UIA, a la que ofreció "un pacto social".
Es clara la estrategia que apunta a cargar todo el peso de la masacre en una única persona -un barrabrava reclutado por la burocracia.
La impunidad va más lejos incluso, pues la policía que facilitó la emboscada asesina contra los trabajadores tercerizados, no está siendo investigada.
La lacra social que fue puesta en evidencia por la movilización ferroviaria, la tercerización, ha sido ratificada por el ministerio de Trabajo.
La impunidad, más allá de la apañada por los límites del sumario, es institucional, política y social.
La Justicia debe admitir como parte querellante al Partido Obrero, porque estamos ante un CRIMEN POLÍTICO.
Hay otra impunidad, sutil, pero por eso mismo más pérfida: la que asegura que la Presidenta tiene ganada la reelección, sin que importe para el caso si encubre el crimen o lo esclarece.
Un CRIMEN POLITICO afecta, más que a nadie, al poder del Estado.
La impunidad es un peso muerto que ahoga al país y a los trabajadores, y que tampoco dejará de pasar su factura al conjunto del régimen político.
Precisamente porque está en juego su superviviencia, las patotas, la burocracia sindical, los punteros y las mafias que apadrinan a todo el sistema político, se empeñarán con más encarnizamiento, si cabe, en copar los poderes que garantizan esa impunidad.
Es un momento histórico, sin embargo, porque tenemos la oportunidad de barrer a toda esa lacra y desatar con ello la fuerza creativa de los trabajadores.
Necesitamos ampliar aún más y profundizar todavía más la movilización popular.
Los pronunciamientos por el juicio y castigo a TODOS los culpables se multiplican por todo el país.

El martes 9 volvemos a la calle con este reclamo: súmese a la patriada.

Salimos con micros 15.30hs de Cámpora 2161



viernes, 22 de octubre de 2010

"¡No quiero ver hoy a la Casa Rosada fluorescente, la quiero ver de luto, carajo!", reclamó Jorge Altamira en la marcha de ayer



"Han pasado 20 horas y no hay nadie preso", dijo Altamira, "¡este no es el momento para festival de turistas, este es el momento para compartir el sentimiento de dolor porque hemos perdido a un hijo nuestro, carajo!", arremetió Jorge con euforia y emoción.

"¡A Mariano Ferreyra lo vamo' a vengar, a Mariano Ferreyra lo vamo' a vengar, con piquete y la huelga general!", fue el hit de la marcha.