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martes, 20 de julio de 2010

Barrick: Glaciares y privilegios impositivos



Para el miércoles 14 está prevista la discusión en la Cámara de Diputados de los proyectos de ley de protección de glaciares. Cristina había vetado en 2008 una ley votada por unanimidad. El veto fue calificado como el veto Barrick, por la minera canadiense que explota las minas de oro de Veladero y Pascua Lama (esta última compartida con Chile en la frontera de las altas cumbres sanjuaninas).
El lobby minero está ‘a full’ y juega a varias puntas. Con el apoyo kirchnerista (el almuerzo en Toronto con los directivos de la Barrick fue la cara más visible del alineamiento K con los pulpos mineros), se juega a que se trate el proyecto de Filmus, que tuvo media sanción en Senadores el año pasado. Este se diferencia del vetado en 2008, retomado hoy por su autor, Bonasso, en dos puntos clave. No prohíbe la explotación de las áreas periglaciares (que son las más amplias y donde, en general, se asientan los proyectos mineros); las permite, “sujetas a control”. El proyecto de Filmus fue apoyado en la comisión de diputados, no sólo por los oficialistas, sino también por “los diputados del peronismo salteño disidente Walter Wayar y Marcelo López Arias, Movimiento Popular Neuquino y el PRO” (El Parlamentario, 8/7).
Finalmente, otro sector de los opositores, si bien no quiere aparecer pegado al kirchnerismo apoyando el proyecto Filmus, tiene previsto modificar los artículos clave del proyecto de Bonasso para volverlo inocuo, si llegara a aprobarse.
Paralelamente, las provincias cordilleranas se reunieron bajo el auspicio del gobierno nacional y emitieron una declaración sobre normativa en materia ambiental, en la que señalan que “de conformidad con el artículo 124 de la Constitución Nacional, todos los recursos naturales, incluidos los glaciares, son del dominio de aquella provincia en cuyo territorio se encuentren”. Entre las provincias cordilleranas no sólo están las kirchneristas San Juan, Salta, Jujuy y Santa Cruz, sino especialmente la Catamarca del cobista Brizuela del Moral, quien “se comprometió a enviar cuanto antes un proyecto de ley a la Legislatura para garantizar a la provincia el control y cuidado del medio ambiente en las zonas de los glaciares y periglaciares, pero sin restringir las actividades productivas” (El Ancasti, 8/7). Lo mismo hizo el salteño Urtubey (Clarín, 8/7). El lobby minero tiene sus reaseguros en las provincias.
Esto pone en evidencia uno de los puntos centrales de la reforma constitucional del pacto de Olivos del ’94, que fuera apoyado por el radicalismo, el Frepaso y Pino Solanas. Los débiles y quebrados estados provinciales son los responsables de los recursos naturales. Esto consolidó a las camarillas al servicio de los pulpos petroleros y mineros, ya que vienen prorrogando concesiones y otorgando beneficios a granel.

Ventajas impositivas
 
La reciente denuncia de Carrió y Bonasso por “tráfico de influencias” de la Presidenta a favor de Barrick señala, entre otras, las ventajas impositivas del pulpo canadiense para su proyecto de Pascua Lama. Esto fue denunciado un año atrás por Prensa Obrera (véase PO Nº 1.090, 9/7/09). El acuerdo impositivo argentino-chileno aún no ha sido dado a conocer, sigue en secreto y la justicia ha sido impotente (o encubridora) frente a la negativa del gobierno a publicarlo.
Por lo que había trascendido en su momento (y que motivó la renuncia de funcionarios del ministerio de Economía con la contundente aclaración de que, si no, “vamos todos presos”), Barrick evitaría pagar retenciones (aun las mínimas que paga la minería) y obtendría mayores beneficios en materia de IVA y rentas, abusando del carácter binacional del proyecto para eludirlo.

Miguel Gómez

domingo, 11 de julio de 2010

CRISTINA EN CANADA

Barrick Gold, el gran aliado de los K

En su viaje a Toronto, para asistir a la cumbre presidencial del G-20, Cristina Kirchner asistió a un almuerzo convidada por el fundador de la Barrick, la empresa minera que explota desde hace más de cinco años el yacimiento de oro de Veladero en San Juan y que está construyendo a pocos kilómetros de allí, en la frontera con Chile, la mina de oro de Pascua Lama, una de las más grandes y rentables del mundo.
Cristina no se limitó a comer. A los directivos de Barrick “les aseguró que ‘las reglas no cambiarán, y eso es muy importante para una inversión de largo plazo’” (La Nación, 27/6).
Música para los oídos de los mineros cuando el precio del oro se encuentra por las nubes, porque los K les aseguran que no tocarán un céntimo de esa enorme plusvalía o ganancia extraordinaria. ¡Y el Credicoop Heller nos dice que pretende gravar la renta financiera!, como si el diferencial entre el costo de producción del oro y su precio no fuera una renta financiera –más allá de la estrictamente minera.
La Presidenta disipó cualquier temor de los pulpos a que el Estado les fuera aumentar las amarretas regalías fiscales de un 3%. En Australia, al primer ministro le acaba de costar la cabeza su pretensión de aumentar esas regalías para recoger alguna migaja del alza espectacular de los precios (la prensa calificó a la destitución como un “golpe incruento”).
Mme. Kirchner no quiso correr el mismo riesgo –aunque cuando vetó la ley de glaciares ya se había cubierto de semejantes sinsabores. “La palabra de la Presidenta y la promesa de más inversiones, concluye el enviado de La Nación, sepultaron el reclamo” (de aumentar las regalías). La misma Barrick fue señalada en su momento como la impulsora del veto de Cristina a la ley de glaciares -que prohibía la explotación de yacimientos mineros en la zona donde se encuentran justamente Veladero y Pascua Lama.
También fueron de la partida alimentaria en Toronto los directivos de Panamerican Silver, que explota la mina de Manantial Espejo de plata y oro en Gobernador Gregores, provincia de Santa Cruz, y que acaba de comprar el yacimiento Navidad en el norte de la meseta de Chubut, la más grande reserva de plata del país y una de las más grandes del mundo. Das Neves se apresta a modificar la legislación provincial que prohíbe la explotación minera a cielo abierto –de nuevo, para facilitar los negocios del pulpo canadiense.
También participaron directivos de Oro Cobre y Lithium Americas, que está encarando la explotación de sendas minas de litio en los salitrales de la puna salteño-jujeña. El noroeste argentino, al igual que Bolivia, posee grandes reservas de este mineral, que es clave en la fabricación de las baterías para los autos eléctricos o híbridos, la tecnología del futuro.
Cristina estuvo acompañada por sus gobernadores mineros. Junto a Gioja, el agente descarado de la Barrick, se anotaron el salteño Urtubey y el jujeño Barrionuevo, los continuadores de la política de Romero y Fellner. No faltó tampoco el riojano Beder, que hizo campaña criticando el proyecto de la Barrick en Famatina. Que no hayan ido el sureño Das Neves o el cobista Brizuela del Morral, de Catamarca, es sólo anecdótico, pues de todos modos no abrieron el pico después del almuerzo canadiense; ¡cómo lo van a hacer si son pioneros en la entrega y en la destrucción del ambiente!
No estamos, sin embargo, ante otro negociado más de cuño ‘nacional y popular’. Los K se vuelven a colocar firmemente del lado de los pulpos mineros en la confrontación de éstos con China por los precios de las materias primas minerales. Barrick es un aliado ‘necesario’ cuando en el G-20 consideran que hay socios de más en el grupo y que habría que despedir a algunos –entre ellos, la Argentina K. Por esta razón, lo más importante de la cumbre paralela de Toronto entre la dama (y la intelectual) del matrimonio con Barrick y compañía fue la declaración del presidente de este pulpo, quien elogió: 1) el canje; 2) la transparencia institucional del gobierno; 3) la solidez de las instituciones políticas. Barrick se ha transformado en el puntero electoral más importante de los K y en un blindaje mundial para el dúo de gobierno.
Mientras tanto, en la fachada del Cabildo siguen pasando el episodio de la cadena en la Vuelta de Obligado, en 1845, que simboliza en el ritual nacional a la gesta de la soberanía.

Miguel Gómez